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martes, septiembre 7

Entrevista con Luis Carlos Sarmiento Angulo *


Soy un buen administrador natural

Confieso que esta entrevista comenzó como una charla informal que terminó en pregunta y respuesta. De hecho, lo último que quiere Luis Carlos Sarmiento Angulo es subir el bajo perfil que con tanto recelo trata de mantener, aunque anualmente una revista especializada se encargue de contarle al mundo que él es el hombre más rico de Colombia.
















¿Cómo pasó de ser ingeniero de campo a dueño de bancos?  Me inicié en el negocio bancario desde 1971 (hace 37 años), deseoso de sumar las utilidades de la financiación a las de la construcción. Empecé a construir vivienda y edificaciones comerciales desde 1959 y estuve muy activo hasta 1998 cuando empezó la crisis del sector en Colombia.

¿Y cómo está Colombia en comparación con otros países en 
Hace dos semanas, salió un artículo en el Miami Herald donde contaban que no todo en Latinoamérica es malo. En Chile, acaban de crear un fondo especial y con los rendimientos de van a enviar a partir del próximo año 6.700 estudiantes a adelantar maestrías o doctorados en el exterior con beca completa. Chile sería un muy buen ejemplo para seguir en Colombia, pero es evidente que por ahora, todavía estamos lejos de ese ejemplo.
cuanto a educación? 

¿Y de dónde viene esta obsesión por estudiar afuera?  Si queremos obtener para nuestro país lo último en tecnología y administración, hay que enviar nuestros profesionales a que lo aprendan en las mejores Universidades del exterior y regresen a aplicarlo en Colombia. Ese ha sido el camino escogido por muchos países, particularmente aquellos que hoy están brillando por sus resultados económicos.

¿Y este año cuántos estudiantes van a viajar? Justamente estamos publicando la lista de 580 aprobaciones de este año y con la Ley que le acabo de mencionar, esperamos que antes de dos años podamos estar enviando cerca de mil profesionales cada año.

¿Y si no regresan? No hay sanción para quienes no regresen pero tampoco obtienen condonación. En todo caso, la cuota mensual de pago es inferior al 25 por ciento de los ingresos del becario cuando regrese a trabajar en Colombia.

Colfuturo les presta asesoría a los interesados en hacer estudios de posgrado en el exterior para conocer los programas y las mejores Universidades. Posteriormente, recibe las solicitudes y adjudica los créditos beca a los estudiantes más calificados. A los aprobados se les otorga el crédito necesario para viaje, estudio y sostenimiento en el exterior.
Al regreso al país, les condona la mitad del crédito gracias al Gobierno Nacional, que incluyó este programa en la Ley del Plan Nacional de Desarrollo, aprobada por el Congreso de Colombia en junio de 2007.

¿Cuáles son las ayudas de Colfuturo y del Gobierno?
Actualmente su fortuna supera los $4.700 millones y según la revista Forbes, ocupa el puesto 178 como uno de los más ricos del planeta. Sin embargo, son muy pocas las historias que se conocen de él, como por ejemplo que un día, vestido con pantalón de drill, botas de trabajo y camiseta, cuando tan solo era un joven ingeniero de campo, recién egresado de la Universidad, tuvo que rechazar una beca en Estados Unidos por falta de dinero.

Esta no es la historia de alguien que nace en cuna de oro y con algo de talento logra hacer fortuna propia con una riqueza heredada. Ni la justificación de alguien que ha fundado 12 bancos, en un país dónde según la Cepal el 45 por ciento de los niños y adolescentes colombianos son pobres y otro 17 por ciento vive en la indigencia. Esta es la historia de un millonario atípico.

Y digo atípico porque cuando se ganó una beca como estudiante de la Universidad Nacional para hacer una especialización en Ingeniería tuvo que rechazarla. Estaba recién casado y no tenía ahorros ni ningún otro ingreso que hubiera podido compensar la falta de trabajo mientras estudiaba, con esposa abordo, en el exterior.

Resignado pidió un plazo en la universidad para que le guardaran la beca mientras ahorraba. Al año, tenía el dinero suficiente para viajar. El director del Icetex, entidad que administraba las becas que concedía la Universidad Nacional, le anunció que había sido admitido en la Universidad de Harvard. Pero, faltando una semana para viajar, la guerrilla de entonces asesinó a quien fuera su jefe y le tocó asumir, por petición de la familia del fallecido, las riendas de la empresa constructora en la que trabajaba.

Así que por segunda vez, después de haber dicho que sí viajaba, volvió a aparecerse en la oficina del director del Icetex, a cinco días del viaje, para decirle que lo sentía mucho pero que no podía viajar. "Y ahí fue cuando me dijo que 'cogiera seriedad'.

"Perdí esa beca y nunca tuve la oportunidad de estudiar en el exterior, lo cual ha sido una frustración en mi vida por haberme privado de esa época de estudio en ese medio diferente. Inclusive nunca pude perfeccionar el idioma inglés. Es una vivencia que me quedó faltando".

La historia no será más que una anécdota, de no ser porque hace quince días, en representación de Colfuturo, entidad cuyo Consejo Directivo viene presidiendo desde hace trece años, firmó un acuerdo con la UniAdemás, la Universidad contribuirá con ayudas económicas para estos mismos estudiantes, que se sumarán a las de Colfuturo y del Gobierno y en algunos casos los estudios serán gratuitos o con un costo muy bajo. Mejor dicho, si Sarmiento Angulo se hubiera ganado la beca en este siglo, la falta de dinero no hubiera sido problema.


¿Así de fácil? En esa época nadie vendía bancos. Los que tenían bancos no los vendían porque no daban permisos para constituir nuevos bancos. El Banco de Occidente entró en crisis y por eso lo pude comprar.
Y usted ¿qué sabía de bancos? Yo respondía por molestar que tenía una chequera y una cuenta corriente. Cinco años después era un banco de mostrar. Yo no sabía de bancos pero soy un buen administrador natural. Así sucesivamente fui comprando otros bancos.



Y hoy, ¿cómo es un día normal suyo? Me levanto a las 6:00 de la mañana, leo periódicos, llego a la oficina a las 9:00 y estando ahí el trabajo es muy prolongando, hasta las 9:00 de la noche. Los sábados es diferente. No atiendo a nadie, no hay secretarias, no hay teléfonos. Aprovecho para leer muchas cosas. Temas que me atraen y que entre semana nunca puedo leer, temas de economía, ingeniería, es un trabajo pero de otras características.

Hay una frase célebre de un dramaturgo alemán que dice "peor que robar un banco, es fundarlo". ¿Qué piensa de eso? (Desconcertado). Me parece dramática.

En el 2009 cumplirá 50 años de haber comenzando en el sector de la construcción ¿qué le quedó de esa época? Un estomago de artillero. En ese entonces yo era ingeniero de campo y eso significaba comer a deshoras y sólo lo que hubiera. Y si uno se ponía exigente, pues no comía.


¿La mayoría de los bancos los compró cuando estaban al borde de la quiebra? Algunos estaban en serias dificultades y por eso los vendían y se conseguían a un buen precio. Eso requiere una habilidad especial. Convertir una empresa que esta en malas condiciones, en un modelo en su genero, requiere una gran consagración y una gran pasión, es ahí donde se producen las mayores utilidades.



Estoy convencido que la relación costo/beneficio de labores como la de Colfuturo, es extraordinariamente favorable en términos de beneficio social. Por eso dedico una buena parte de mi tiempo a trabajar en esta iniciativa que me apasiona cada vez más en la medida que se van obteniendo los resultados.

¿Por qué sigue trabajando? Porque este es el país que me ha dado todo. Todas las oportunidades de mi vida las he recibido aquí y por eso me siento comprometido a hacer todo lo que esté a mi alcance para contribuir al progreso de Colombia.


¿Tiene algún hobbie? Caminar. Camino en la máquina cuando estoy en Bogotá, pero aprovecho todas las oportunidades que se me presentan para salir al campo. Lo que más me gusta es andar en mi moto ATV (All-terrain vehicule), es una cuatro ruedas grande y uno puede pasear por donde quiera. Me pongo shorts, t-shirt, visera para el sol y botas especiales. Es uno de mis máximos placeres.
Especial para PORTAFOLIO/ 2008

De moda en Hollywood*


Podría empezar enumerando todos los éxitos que hay en la hoja de vida de Simón Brand y contar, por ejemplo, que la revistaVariety, una de las más importantes en la meca del cine, afirma que él forma parte de los 40 latinoamericanos más influyentes en Hollywood. De hecho Simón se dio el lujo de hacer su primera película para cine teniendo como protagonista a James Caviezel (el protagonista de La pasión de Cristo) y sentarse, en el estreno de Mentes en Blanco, su opera prima, al lado de su ídolo musical, Gustavo Cerati. Pero los títulos son demasiado pretenciosos para su sencillez.
Tuve la oportunidad de verlo trabajar en vivo y en directo. La cita era en un edificio en construcción donde tenía que terminar un par de escenas para su próxima cinta. Y ahí estaba, en jeans y camiseta, con su pelo desordenado y una barba que apenas empezaba a asomarse. Me pareció alto, pero en realidad es el afro de su pelo el que le hace ganar varios centímetros. Lo observé durante horas; trata a los actores como si fueran sus mejores amigos, no grita, es paciente, repite la escena una y otra vez hasta que siente algo en el estómago que le indica que la imagen esta perfecta. Es instintivo.


Una vez terminada la escena se van los actores, las luces, las cámaras e improvisamos un par de bancas para sentarnos.

¿Qué hizo con la primera cámara que llego a sus manos?
 Eso fue hace mucho tiempo, en el colegio, y con mis amigos hacíamos novelas. Vivíamos en el Chico y por esa época daban Miami Vice, entonces hacíamos una parodia sobre Chico Vice, lo mismo que con la serie Los Magníficos. Yo sentía que estaba haciendo una cosa reimportante.

Cómo supo que esa iba hacer su profesión?
Yo nací con esta bendición y supe que quería hacer esto desde que tengo uso de razón.  A los 13 años me di cuenta que lo que yo quería hacer era cine, televisión y estar detrás de cámaras.

Y cómo se pasa la prueba de fuego en Hollywood?
Teniendo credibilidad. Y teniendo al menos una película que sea medianamente exitosa. Un amigo que ya ha hecho varias películas me dijo que lo único importante uno en esta ciudad es que los actores quieran seguir trabajando con uno. No importa si las películas hacen plata. Lo importante es que los actores quieran volver a trabajar contigo.

Cómo ha sido la experiencia de tener que lidiar con los egos de las estrellas?
Eso es lo más tenaz.  Me di cuenta que eso es desafortunadamente  la primera cosa que nunca aprendí y que me toco  manejar por puro instinto. Uno es como un profesor de kinder con niños chiquitos. En esta película estaba trabajando  con cinco actorazos. Uno de ellos nominado al Oscar, otro a un Goleen Globe y otro que acababa de hacer La Pasión de Cristo, una de las películas más taquilleras de la historia. Hay mucha presión pero también me di cuenta que lo que hay son egos y hay que aprender a manejarlos.

Quién busca a quién a la hora de hacer una película?
No hay reglas. En este caso yo leí el guión, me enteré que los derechos los tenían unos productores y yo fui a hacer mi propuesta de cómo haría esa película. El guión estaba de una manera y yo se los planteé de otra. Y eso fue lo que les gustó y por eso me contrataron. 

Quién selecciona a los actores?
La selección si la hice yo. Pero obviamente con ayuda de la productora. Yo les di una lista y ellos debieron pensar este man tan ambicioso que quiere trabajar con estos duros y con tan bajo presupuesto (3 millones de dólares).

Qué busca a la hora de elegir un guión?
Algo que me mueva. Así sea una comedia o drama, me tiene que mover la aguja, el lado emocional, susto, miedo, algo. Y con “Mentes en blanco” me gustó hacerse la pregunta sobre la esencia humana. Si a ti te borran hoy la mente y mañana amaneces, sigues siendo la misma persona que eras antes o comienzas una nueva persona. En esencia quién eres tú? Una buena o mala persona?

En esa película también participa  Amparo Grisales. De qué se trata el papel de ella?
Es un papel pequeño. Ella vivía en Los Ángeles y yo tenia un papel abierto y la llame para ver si me ayudaba y me ayudo. Era como el papel perfecto para ella y a mí siempre me ha parecido que es una de las grandes actrices que hay en el país.

Cómo es un día de rodaje?
Tu me dirás…lo estas presenciando. ¿Para Simón? Uno se prepara el día anterior, haces un resumen en tu cabeza, visualizas las acciones. El día del rodaje es una puesta en escena de lo que ya tienes en la cabeza. El día de rodaje es simplemente poner en práctica todo lo que se ha planeado durante tanto tiempo.

Qué otros proyectos tiene en mente…
Por ahora estoy terminando la dirección de Paraíso Travel, la novela de Jorge Franco. También sigo haciendo videos de vez en cuando, comerciales y leyendo guiones.

Y su próximo reto?
Tener un hijo. Ojala lleguen pronto porque Claudia y yo queremos. (Se refiere a Claudia Bahamon, su esposa desde hace tres años) 

Seguramente, mientras termino de escribir esta nota, Simón va de regreso a Los Ángeles, donde vive, y no me cabe la menor duda, que al igual que en el avión en el que se encuentra, su carrera también va por las nubes. Pero si alguien me preguntara, diría que incluso es mejor ser humano que director.

*Tomado de la Revista Alo No.482, 15 de junio de 2007

Entrevista con el ex Presidente José María Aznar *

Contraria a la soledad palpable que vive Colombia en medio de un continente que vira hacia la izquierda, es evidente que Colombia no está sola ni es el único país del mundo que padece una guerra interna. Otros países, otros mandatarios han padecido la inclemencia del terrorismo y la ferocidad del poder, tanto como nosotros.
Tal es el caso de España y el del expresidente español José María Aznar, cuarto presidente en llegar al poder después del franquismo. 
Tuve la oportunidad de entrevistar al ex mandatario español en Washington, destino al que en lo que va corrido del año ha visitado cinco veces. La cita fue en el salón Alumni House de la Universidad de Georgetown, donde precisamente acababa de escuchar las presentaciones de 32 jóvenes iberoamericanos, de once países, quienes lideraban posibles soluciones a la problemática interna de sus países de origen. 

Antes de comenzar la entrevista me topo con su esposa, Ana Botella, quien luego de indagar sobre mi nacionalidad, concluye con un contundente acento español: “! Qué pedazo de Presidente el que tenéis!”, se refiere a Álvaro Uribe Vélez. Y no es gratuita su exclamación.
Desde hace algún tiempo los vínculos entre el ex presidente español y el mandatario colombiano, son más cercanos que nunca. Tanto así que hablan por teléfono al menos una vez por semana. Ambos mandatarios fueron victimas de atentados terroristas. Aznar estuvo a punto de perder la vida, cuando era jefe de la oposición, y un carro bomba, autoria de la banda terrorista ETA,  en abril de 1995, detonó con 80 kilos de amosal y metralla, al paso de su vehículo blindado. Salió ileso. Con frialdad y entereza caminó hasta la clínica más cercana para que lo curaran de un pequeño corte en la barbilla. Similar al atentado que sufrió el entonces candidato a la presidencia de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, siete años después en Barranquilla, donde luego de la explosión del carro bomba, autoria de las FARC, con la misma serenidad, propia de su personalidad, hizo a un lado al conductor del vehículo,  tomó las riendas del automóvil y salió caminando ileso. 
Ambos, son percibidos por la opinión pública como introvertidos, asóciales, sobrios y contundentes a la hora de afirmar que el terrorismo no tiene fronteras. De ahí que no sea difícil concluir cuál fue la posición de Aznar cuando se enteró la de muerte del guerrillero de las FARC, Raúl  Reyes, en territorio ecuatoriano. Seguramente, la misma posición que tuvo cuando en compañía de Tony Blair, ex primer ministro británico, y el presidente de los Estados Unidos George Bush, decidieron que era justificable la invasión y el envío de tropas a Irak. 
Así que comienzo por preguntarle, luego de los recientes hechos ocurridos en la frontera con Ecuador y los constantes tropiezos en las relaciones con el presidente venezolano Hugo Chávez, ¿qué papel juega Colombia en una América latina de mayoría izquierdista?

Ana Botella de Aznar
Colombia es decisivo porque es en este momento se esta dando la batalla de la democracia en el continente.  Colombia esta marcando un camino y es un ejemplo de país que se ha fortalecido de una manera contundente en el tema de la seguridad, el crecimiento de su economía y también ha mejorando desde el punto de vista de la lucha contra el terrorismo. Todos somos un poco Colombia y algunos queremos serlo mucho.

¿Cómo ve el panorama de América Latina en los próximos años?
El reto que tiene América Latina es muy grande. De aquí en adelante si se siguen las políticas adecuadas tendrá un futuro brillante.  Tiene de tomar decisiones en un mundo desarrollado.

Entonces, ¿no hay problemas en la región?
El problema no es un problema político, todos los problemas tienen un origen social, económico o de políticas ineficientes. Y el reto debe ser tomar decisiones que lo incorporen a un mundo más desarrollado, no quedarse en el mundo autoritario. Sin duda alguna hay que mejorar la competitividad de los países y volver a la confianza en la política y en la economía. 

¿Qué papel juega Colombia?
Colombia es decisiva. Es un país con una gran presión y lo importante es que gane la batalla de la democracia para que el continente no se pierda. Colombia está marcando un camino.

¿Cómo ve las relaciones entre Colombia y los países vecinos?

“Colombia está en disposición de derrotar el terrorismo”
Cuando te niegas la realidad política, la realidad se vuelve una venganza espantosa. Las decisiones políticas nunca son neutrales. Yo veo que por primera vez Colombia puede ganar en la lucha contra el terrorismo, tiene el apoyo de Estados Unidos y militarmente es más fuerte. 

Cambiando de tema, ¿es casualidad que justo con la tendencia de izquierda que hay ahora en América Latina, usted se encuentre en la Universidad de Georgetown, auspiciando un curso para líderes latinoamericanos? 

La idea es promocionar la presencia latinoamericana en los Estados Unidos, pero sobre todo tener más personas jóvenes en Latinoamérica comprometidas con lo que nosotros entendemos son las buenas ideas que defienden ideas de libertad, de libertad política, de democracia, de estado de derecho, libertad económica, de progreso y estabilidad para los países, de lucha contra la pobreza y que eso sea definido en buenas ideas.
¿Un programa para generar buenas ideas?
Yo creo que es muy importante. Algunos pueden pensar en un sentido o en otro, aquí no se trata de adoctrinar a nadie.

¿Entonces qué es lo que enseñan?
Preparar líderes que permitan que la economía de mercado funcione, que la empresa latinoamericana genere oportunidades de empleo. El estado de derecho es fundamental y la seguridad jurídica son cosas absolutamente esenciales. Y que eso sea definido en buenas ideas y quienes sepan tomarlas estén comprometidos en aplicar estas ideas en sus países. 
Finalmente, tengo que preguntarle una vez más por Colombia. Tenemos a un presidente con el 85% de popularidad en la región. Y por otra parte, tenemos un Congreso con un porcentaje del 35% relacionado con vínculos paramilitares. ¿Qué consejo le daría al Presidente?
El sabe lo que tiene que saber. Colombia, como todos los países, no es fácil. Y cada uno tiene sus problemas, pero a mi lo que me parece verdaderamente importante es que durante todos estos años Colombia ha mejorado de una manera espectacular. Y, además, esta en disposición por primera vez de derrotar al terrorismo y al narcotráfico. Un país que ha sobrevivido a tantas dificultades es extraordinario.

* Publicado en la Revista Credencial,  Martes 10 de junio de 2008

Enrique Santos Calderón y Antonio Caballero se sentaron a desmenuzar la realidad nacional *

Entrevistar a estos dos personajes, juntos o por separado, para que hablen del mismo tema no es fácil. Es casi imposible. El pretexto es el libro a cuatro manos que están haciendo por iniciativa de editorial Planeta, que logró sentar a estos dos pesos pesados de la pluma y el periodismo para que discutieran sobre las encrucijadas de la Colombia de hoy. 

Pocas personas como ellos han tenido la oportunidad de estar cara a cara con personajes tan antagónicos como Tirofijo y el presidente Álvaro Uribe. 
Han sido periodistas desde que tienen uso de razón y en una época donde estaba prohibido prohibir, a finales de los años 60's. Ambos, jóvenes y de extracción burguesa, dieron un viraje hacia el marxismo y, en general, hacia todas las formas de rebeldía posibles contra el establecimiento. 
De ahí, de su rebeldía y la identidad con el periodismo, conservan una amistad que se mantiene hoy día. Aunque, como reza el dicho, a la hora de opinar sobre el país, lo que ayer los unía hoy los separe. Según Caballero, en el fondo están de acuerdo en casi todo. “Lo que pasa concluye Caballero es que yo pensaba que iba hablar con el editorialista de El Tiempo y resulta que no, que estoy hablando con Enrique Santos, que es distinto”.
Santos comenta que no están de acuerdo en muchas cosas y que todo lo que ha opinado con Caballero lo ha escrito en los últimos años en sus editoriales, pero que “como Antonio vive en España y no usa Internet, no se entera de los que hoy piensa el periódico sobre muchos temas claves”. Coincidentes o divergentes, basta con ver la definición que hace cada uno de ellos sobre el otro para darse una idea de cuán compatibles o diferentes son. 

¿Cuál es su opinión de Enrique Santos?
Antonio Caballero: Para empezar, es una opinión muy influida por el hecho de que somos muy amigos, amigos íntimos desde hace cuarenta años. Aunque hayamos discrepado en muchas cosas y sigamos discrepando en muchas otras, Enrique me parece un tipo muy inteligente y muy frívolo. 
¿Cuál es su opinión de Antonio Caballero?
Enrique Santos: Antonio es un viejo amigo a quien he disfrutado tanto como he padecido. Muy leído, muy informado y con una memoria endemoniada. Respeto sus posiciones, aunque no las comparta en muchos temas. Su condición ya institucional de niño terrible del periodismo y de iconoclasta irreductible es parte de su personalidad... y de su vanidad. 

¿Cuál es la Colombia de Uribe?
A.C: Esta Colombia espantosa que estamos viviendo. Una Colombia en guerra, por una parte, una guerra crecida, pero eso no es porque sea de Uribe realmente. El problema de Uribe es que ha inspirado la esperanza de que su método de guerra va a acabar trayendo la paz a Colombia y lo que va hacer es aumentar la situación de guerra y profundizarla.
E.S: La que lo eligió, porque sintió que personificaba el hastío y la exasperación de los colombianos con los abusos de la guerrilla. Y la que cree que Uribe puede ofrecer seguridad y honestidad frente a la violencia y la corrupción que carcome al país.

¿Cuál cree que ha sido la peor crisis que ha tenido Colombia?
A.C: La que estamos viviendo ahora. La crisis social, política y económica. Económicamente estamos incluso peor que en los años 30, en el sentido de que hay todo un empobrecimiento, proletarización de las clases medias, un empobrecimiento hasta la miseria absoluta de las clases bajas y nunca en Colombia tanta proporción de la población había pasado hambre.
E.S: La historia de Colombia es la una sola y larga crisis. ¿La peor? No
sé. Depende del momento histórico. ¿La Guerra de los Mil Días? ¿La pérdida de Panamá? ¿El asesinato de Gaitán y la violencia bipartidista de los años 40 y 50? ¿El Palacio de Justicia? ¿El asesinato de Galán? ¿El exterminio de la Unión Patriótica? ¿El narcoterrorismo de Pablo Escobar? ¿El Proceso 8.000? ¿El fracaso del Caguan?... Todas han sido, en su momento, las “peores crisis”. Y todas van generando, porque no se resuelven, el germen de la que sigue. Y si Álvaro Uribe no contribuye a resolver la crisis que lo volvió presidente, la que vendrá después puede ser la “más peor”.

¿A qué cree que se deba la cifra del 80% de popularidad del presidente Uribe que nos muestran las encuestas? 
A.C: Yo no sé qué tan cierta es la popularidad de las encuestas. ¿Un presidente se la juega toda en un referendo y lo pierde? Yo no conozco a nadie que haya sido interrogado por una encuesta de opinión. Yo no lo he sido nunca.E.S: Fundamentalmente, a los avances en el campo de la seguridad. Uribe es percibido como un líder que ha asumido el reto del orden público y que está produciendo resultados. También por su disciplina, dedicación y capacidad de trabajo. 

¿Qué fortaleza tiene este gobierno?
A.C: La de hacerle creer a la gente que va a ganar la guerra y yo creo que no la va a ganar. Pero efectivamente como promete ganarla, tiene la mano muy firme y el corazón muy grande para con los narcoparamilitares y con nadie más. Yo no veo que tenga el corazón grande con los mutilados de la guerra cuando les baja las pensiones. Y en cambio a los narcoparamilitares les ofrece, a cambio de nada, ni siquiera de que entreguen las armas, eso que llaman ahora la alternatividad penal. E.S: En la capacidad de liderazgo y seriedad de propósito que hasta ahora ha demostrado el jefe del Gobierno. 

¿Qué opinión tiene de Francisco Santos como vicepresidente?
A.C: Me sigue pareciendo lo mismo que antes: un tipo muy querido que ahora, como vicepresidente, tiene que estar dándose cuenta de que está ahí, de adorno, puesto que su función principal, que se supone que era la de defender los derechos humanos, consiste simplemente en defender la política contra los derechos humanos que aplica este gobierno.


E.S: Lo esta haciendo mucho mejor de lo que imaginé, me parece que ha asumido su tarea con mucha seriedad y entrega. Con motivo de su nombramiento escribimos un editorial muy crítico de esta decisión. Nunca me ha gustado y siempre he cuestionado que directivos del periódico o miembros de la familia Santos estén en el gobierno o metidos en política. Pero cada quien es dueño de sus ambiciones. 

¿Qué le espera a Colombia de aquí a diez años?
A.C: Bastantes cosas malas. La situación tiene que empeorar antes de que pueda por fin empezar a mejorar. Tenemos una clase dirigente tan ciega y tan egoísta, que sólo ve las cosas a corto plazo. Esto es una caldera que está apunto de estallar. Está estallando realmente, estamos en la mitad de la explosión, donde la explosión social de este país ya comenzó y la estamos viendo en todos los semáforos.


E.S: Quisiera creer que el problema de la violencia y el conflicto armado estuviera en vías de solución. No va a estar resuelto, e incluso puede agravarse en el futuro inmediato, pues fenómenos como las FARC o los paramilitares no puedan desmontarse así no más. Pero, en diez años, Colombia ya deber estar viendo una clara luz al final del túnel. 

¿Para usted cuál fue el factor principal con el que empezó la descomposición de este país?
A.C: Por miles de razones que tienen que ver realmente con el descubrimiento de América. Y cada vez ha venido a peor. No empezó con la droga ni empezó con la guerrilla. Todas esas cosas son consecuencias de unas realidades. La realidad fundamentalmente es la historia del despojo. Esa historia de despojo no ha cesado en ningún momento y lo que ha habido es una continuación de una guerra de auto defensa de los despojados frente a los despojadores. 
E.S: Creo que el factor fundamental de la descomposición de los últimos 20 años es el narcotráfico. Con su culto a la muerte y el dinero fácil, socavó valores, pervirtió la ética de trabajo, corrompió instituciones públicas y privadas, ha sido un factor atroz de violencia y es hoy el mayor combustible del conflicto armado. 

¿Qué opina de la relación tan estrecha que tiene Colombia con Estados Unidos?
A.C: Mi posición es que podría ser un vínculo positivo y no solamente negativo. Pero una cosa es aceptar la realidad y otra además agravar las relaciones de dependencia deliberadamente y darlo todo a cambio de nada. Por ejemplo, el TCL sólo puede ser negativo para Colombia en particular, porque va a terminar de destruir por completo el campo colombiano.
La guerra colombiana nace en el campo, crece en el campo y desde ahí se traslada a la ciudad. ¿Con qué se alimentan los paramilitares y las guerrillas? Con los muchachos campesinos. Y entonces, esos muchachos campesinos a quienes ahora vamos a lanzar al desempleo absoluto, cuando entren en vigor el TCL con los Estados Unidos y vengan la agricultura y la ganadería gringa, ultra protegidas, ultra subvencionadas, a competir con una agricultura y una ganadería sin protección y sin subvenciones, como es la colombiana, desaparecerá por completo. E.S: Tener buenas relaciones con la primera potencia militar y económica es, obviamente, positivo. Siempre y cuando se sepa aprovechar en términos de ayuda y cooperación y no se preste para la imposición de políticas ajenas al interés nacional. Estados Unidos suele dejar a sus fieles aliados colgados de la brocha. Es algo que Uribe debe tener muy en cuenta para saber marcar distancias cuando las circunstancias lo aconsejen. Me preocupa, por ejemplo, la avalancha de extradiciones que está aprobando el Gobierno, que podrían generar una imprevisible reacción conjunta de paras, narcos y guerrilla. 

¿Qué solución, entonces, le daría usted al problema de la droga? 
A.C: Legalizarla. Pero eso naturalmente es una cosa que tiene que hacerse mundialmente y a eso se oponen los gobiernos de los Estados Unidos, porque a ellos les conviene esta guerra inútil y absurda contra el problema de la droga. 
E.S: Legalizarla. Dentro de un cuidadoso e inteligente proceso de despenalización, diferenciación y educación. Única forma realista de impedir que el tráfico ilícito de droga siga siendo la mayor fuente de violencia y corrupción en el mundo.

¿Cuál es su posición sobre el problema de la guerrilla en Colombia?
A.C: Digamos que la guerrilla sigue siendo la continuación de la lucha por la tierra de los años 20 y 30. Después eso se confundió con la guerra entre liberales y conservadores, que fue una guerra artificial, política, desencadenada desde arriba, particularmente por los gobiernos conservadores, pero alentada, también, por los dirigentes del partido liberal. Luego, cuando hicieron las paces, nuevamente, por arriba, entre liberales y conservadores, hubo un sector de la guerrilla que siguió como autodefensa campesina al frente, en Marquetalia: ‘Tirofijo’ y cincuenta hombres. Hoy son ‘Tirofijo’ y ciento cincuenta frentes. 
E.S: Una mezcla de decepción e indignación. Una guerrilla que en los años 60's encarnaba, de alguna manera, ideales políticos y planteamientos sociales, convertida hoy en una maquinaria de dinero y terror, dedicada al secuestro, involucrada con el narcotráfico, matando civiles inocentes a diestra y siniestra... ese envilecimiento sólo puede producir un sentimiento de rechazo. La guerrilla, sin duda, tiene raíces históricas en las condiciones de miseria y marginalidad campesina, pero ha perdido toda perspectiva y credibilidad política.

¿Cuál fue su último encuentro con 'Tirofijo'?
A.C: Mi última reunión con 'Tirofijo' fue antes de ser elegido Uribe. Es más, cuando ni siquiera se suponía que Uribe tuviera posibilidades de ganar. Y ellos estaban decididos a continuar la guerra y a ganar la guerra. Cosa que yo no creo que consigan, pero continuarla sí pueden perfectamente hacerlo.
E.S: Fue hace muchos años, en la época de los diálogos de las montañas de La Uribe bajo el gobierno Betancur. Yo formaba parte de la Comisión de Negociación y Diálogo con el M-19 y con el EPL, pero también fui a un par de encuentros con las Farc. Eran tiempos de tregua, cese al fuego y brindis por la paz en las gélidas cumbres de Casa Verde. Pero desde entonces ha corrido mucha agua y demasiada sangre; bajo el puente.

¿Usted qué cree que significa para la guerrilla “llegar al poder”?
A.C: Llegar al poder por la vía armada. No es tan absurdo, si se piensa que en los últimos años varias guerrillas han llegado al poder por la vía armada: en África, en Asía, en América Latina. La más reciente fue hace unos quince años, con la guerrilla sandinista. Las clases dirigentes y la prensa colombiana tienden a explicarlo así: “Es que no se han enterado que se cayó el muro de Berlín”. Eso no tiene que ver absolutamente nada. Se cayó el muro de Berlín, pero las injusticias económicas y sociales en Colombia se han agravado y no se han aliviado desde entonces.
E.S: Una vieja obsesión que no se va a cumplir. La lucha armada se planteó en los años 60 como una opción de toma del poder para movimientos guerrilleros que surgieron en toda América Latina inspirados en la revolución cubana. En Colombia se fundaron el Eln, las Farc, el Epl, entre otros grupos. Pero, salvo en Nicaragua y El Salvador, donde existían extrema miseria y opresión política, en ningún otro país la guerrilla obtuvo respaldo popular para llegar al poder. Hoy esta perspectiva es impensable.

¿El problema de Colombia puede deberse en parte a heredar el poder por un apellido?
A.C: Ese es uno de los problemas de Colombia, por supuesto. Lo que pasa es que yo he puesto mis privilegios heredados no al servicio egoísta mío, para hacerme más y más rico y más poderoso, sino al contrario. He usado mis privilegios para intentar acabar con los privilegios, no para fortalecer los míos.
E.S: La perpetuación de los mismos apellidos en la política refleja un problema de estancamiento y falta de movilidad. Aunque en política, lo de los apellidos que se reproducen es común a muchos sistemas y sociedades. En Estados Unidos están los Kennedy, o Bush padre y Bush hijo. En México, la mujer del Presidente Fox aspira a sucederlo. En Panamá, el candidato presidencial más opcionado es el hijo del general Torrijos. Y en los sistemas marxistas, ni hablar: a Fidel lo sucederá en Cuba su hermano Raúl… Corea del Norte es una autentica dinastía.

¿Cuál cree que ha sido el aporte suyo a este país desde sus escritos? 
A.C: Pues le he dado a mucha gente la satisfacción de ver que alguien se está dando cuenta de lo que efectivamente sucede, y no tratando de disfrazar o de negar la verdad, que es lo que efectivamente ha sucedido con la gran prensa en Colombia.


E.S: Lo que he pretendido siempre es aportarles a los lectores elementos de juicio críticos que les permitan comprender mejor la realidad que los rodea. Tomar posiciones sobre temas que exijan posturas claras frente a una realidad tan compleja y contradictoria como la colombiana. Es lo que hice 27 años en Contraescape, y lo que trato de seguir haciendo, ahora desde los editoriales de El Tiempo.
Revista Credencial/ 29 de abril de 2004 

La vie en rose de Samper en Paris * (versión sin editar)

Aunque no es la primera vez que viven en Europa, el ex presidente Ernesto Samper y su esposa Jacquie, están que no se cambian por nadie. Desde hace tres meses viven en Paris y han descubierto una tranquilidad que en el pasado les fue tantas veces esquiva.

Colombia es y será siempre el punto de referencia. Se fueron de Colombia para volver. No hay duda sobre ello. Lo hicieron anteriormente cuando él fue Embajador en España durante el gobierno de Cesar Gaviria y después cuando dejó la presidencia en 1998. Ahora, ocho años después, vuelven a radicarse temporalmente en Europa, pero esta vez sin el afán de la política que a diario llenaba la agenda de ambos en Bogotá.

Sin embargo, desde hace varios meses viene tomando fuerza el rumor de que su viaje a Paris no es un simple retiro voluntario que se impuso para no tener que tomar partido en las pasadas elecciones presidenciales, sino que este podría ser su nuevo lugar de residencia ya que  Samper suena como seguro Embajador de Colombia en Francia . Samper, con el humor que lo caracteriza, responde que “eso es tan cierto como que tiene un romance con Catherine Deneuve”. Cierto o no, lo único seguro es que en el poco tiempo que llevan en Paris le han sacado provecho a su estadía.

“Nous sommes etudiantes”

A la semana siguiente de haber llegado de Colombia comenzaron a tomar clases privadas de francés. El día comienza a las ocho de la mañana con las clases de francés, o una hora antes si  el ajetreo del día anterior no les dejó tiempo para tener lista la tarea. Es la primera vez en los 27 años de matrimonio en los que ambos son estudiantes.  Samper se levanta a las 6 de la mañana a leer, a las  7  sale a comprar una baguette, un croissant y el periódico del día,  que bien puede ser Le Figaro o Le Monde Diplomatique. Los domingos “se da el lujo”, dice él, de leer El Pais de Madrid. Jacquie, mientras tanto, alista los libros y los cuadernos hasta cuando llega la profesora. Desayunan y empiezan  estudiar.  Por lo general la clase dura  dos horas, pero Aline Biron, la profesora, especializada de la Sorbona, que en el pasado también le enseño francés a Ramiro Osorio y a Enrique Cavelier, puede pasar de largo, casi hasta el  mediodía, escuchando de viva voz, en “balbuciente francés”, todas las historias de quienes han sido protagonistas de la política colombiana. A esta altura la profesora ya entiende a la perfección términos tan colombianos como lagarto, sapo, mico y poner conejo, entre otros. Eso, sumado a que ya entiende los chistes de  Samper. Al final de la clase no se puede saber con certeza quién le enseña a quién.

¿Por qué escogieron Paris?  Aunque Samper no necesita justificar su estadía, bien hubiera podido escoger versos como los de Vallejo “me moriré en Paris con aguacero” o las páginas de Cortazar en Rayuela, que hoy esta releyendo simultáneamente con la entrevista de Ramonet a Castro y su primer libro en francés, de Jack Lang sobre el tema de las migraciones. Pero él mismo prefiere simplificar el asunto diciendo que se trata de una pausa “de esas que refrescan como en la famosa propaganda de bebidas”.


Sí y no. Mas que una pausa es un respiro para su vida personal porque aunque de todas formas su teléfono celular sigue sonando con la misma intensidad que en Colombia.  Recibe llamadas de todas partes del mundo, pero especialmente de los amigos que estuvieron en campaña.  Aunque prefirió no profundizar en el tema de las elecciones presidenciales, a tan solo tres horas que de se abrieran los puestos de votación en el Consulado de Colombia en Paris, él y su esposa llegaron con pasaporte en mano y votaron. Con su acostumbrada manera de ser, Samper habló con la gente, mamó gallo, comió empanadas, se tomo un café colombiano y votó secretamente.

Jacquie, como siempre, al pie del cañon. Está feliz a pesar de que viajaron sin los hijos. Para ella sobre todo este viaje ha sido una oportunidad de compartir con su esposo. Esta tan amañada, que cada vez que habla con sus amigas de Colombia  y le preguntan por la fecha de regreso, ella responde con una sonrisa y voz firme: “a mi me sacan de Paris pero amarrada” o “jamais de la vie” que para ella significa  “no existe la menor posibilidad de que se regrese antes de lo previsto”.

Samper, por su parte, lo toma con calma. De todas formas para él son muchos los compromisos que tiene en Bogotá y asuntos pendientes que no puede delegar. Asi que sagradamente se conecta a Internet, lee la prensa colombiana, prepara los documentos para las conferencias a las que ha sido invitado en Europa, como la realizada en días pasados en el Instituto de Altos Estudios Latinoamericanos y también prepara artículos para la prensa europea. El más reciente lo escribió para El País de España sobre la Cumbre de Viena.  Lo terminó de escribir mientras hacia un viaje a las islas de Córcega y Cerdeña. Un carro rentado lo esperaba a su llegada en  el aeropuerto de Ajaccio (donde nació Napoleón) y con mapa en mano se dispuso a recorrer las islas. Mientras manejaba, una y otra vez miraba sin proponérselo por el espejo retrovisor, hasta que se dió cuenta de que se trataba de una vieja costumbre que tenía en Bogotá para asegurarse de que los carros de escoltas iban detrás. Por primera vez en muchos años estaban solos y esa sensación, la sensación de seguridad en libertad, es lo que más disfrutan de vivir en Paris, donde también caminan, hacen compras, cocinan, se suben al Metro y  salen a tomar  café en el barrio Latino, ubicado a pocas cuadras de su casa.

Le Marais

Viven el Le Marais. Es barrio número 4 según la numeración parisina. Barrio famoso porque concentra el mayor numero de judíos y homosexuales y también porque allí nacían y terminaban todas las manifestaciones que hasta hace poco hicieron los estudiantes cuando entraron en huelga. Una especie de barrio de la Candelaria de Bogotá pero con torre de la Bastilla incluida.
Han organizado toda su vida entorno a este barrio. Tienen cercana la Place de Vosges y también la Place Saint Catherine. Mientras Jacquie hace mercado en el kermes ubicado en la Plaza la Bastilla, Samper sale a caminar a buen paso en dirección a La Sorbona a cumplir con sus compromisos académicos o al Instituto de Altos Estudios Latinoamericanos.

Ambos compraron la Carta  Orange, un tiquete de cinco centímetros de largo que sirve para coger el metro durante un mes, pero prefieren caminar. Ni hablar de las muy contadas ocasiones en que se han transportado en carro particular. En una oportunidad un amigo que estaba de paso los invito a almorzar y previendo todos los detalles les advirtió que el restaurante tenía valet parking. Samper aclaró que el único carro que tenían era del carrito de hacer mercado. 

En otra ocasión, se identificaron con Cortaza cuando en sus libros se refería a los encuentros furtivos de Paris, un día, caminando por la Plaza de la Bastilla, Samper se encontró con Yuri Buenaventura, el colombiano que volvió famosa la versión de salsa de "Ne me quitte pas". Buenaventura, que se encontraba de paso por Paris reconoció a Samper  y se acercó a saludarlo. Samper, aprovechando que tenía a su hermano Daniel de visita en la ciudad, invitó al cantante a tomarse un café en el apartamento. El encuentro fue tan insólito que cuando Samper le avisó a su hermano que saliera a saludar que en la sala lo estaba esperando Yuri Buenaventura, Daniel pensó que se trataba de una broma y le respondió que saldría del cuarto apenas terminara de chatear con Napoleón. Estuvieron hasta medianoche recordando canciones y “hablando paja”.


El regreso: ¿Paris, Bogotá?

Hace cinco años el alcalde de Biarritz, Didier Borotra le propuso a Samper que lo asesorara llevando personalidades de América Latina al Foro de Biarritz, uno de los pocos escenarios que hoy sobreviven en Europa para analizar la realidad latinoamericana. Desde entonces, Samper  ha estado colaborando con la organización del Foro. Aprovechando su estadía en Francia,  se ha reunido con personalidades que se destacan en el tema de la cultura, el cine, intelectuales, políticos y gente de la academia para invitarlos al próximo foro que se realizará en los primeros días de octubre.  

En ese sentido, su estadía en Paris ha sido bastante fructífera ya que ha encontrado en esta ciudad el epicentro perfecto de los múltiples viajes que ha realizado por Europa en los últimos meses. Eso, sin contar el gusto que le ha sacado a la cátedras y conferencias que ha dictado. Pero sus días en Paris están contados... La idea es regresar a Colombia para pasar su cumpleaños número 56 con los nietos, “un compromiso inaplazable” asegura él. La decisión no es fácil. Jacquie se quiere quedar, pero él tiene que volver. El tiempo va corriendo  y mientras deciden qué hacer, se sientan todos los domingos a jugar scrabble, sacan el ipod que trajeron de Colombia con más de 10 mil canciones con la música preferida de los dos  y que han ido almacenando en las diferentes etapas de la vida. 
Va cayendo la tarde y buscan un tango cantado por Martirio, una cantante española que descubrieron cuando vivían en Madrid, les recuerda con la voz ronca y el deje gitano que “el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar”.

* Artículo publicado en la Revista Jet Set en el 2006.